15 de diciembre del 2009
La temática de la campaña política ha girado hasta ahora alrededor del importante tema de la seguridad ciudadana y parece haber una gran cautela de parte de la candidata del Partido Liberación Nacional, quien lidera las encuestas.
Esto explica, pero no justifica, la ausencia de planteamientos económicos sobre todo de cara a los grandes retos que enfrenta Costa Rica cuando el mundo apenas emerge de una de las peores crisis económicas y financieras de los últimos setenta años.
En efecto, el índice de actividad económica (IMAE) muestra hasta setiembre tasas de variación interanual negativas cuando Europa, Japón y los Estados Unidos ya tuvieron resultados positivos en el tercer trimestre. Esto demuestra debilidades estructurales serias a las que no se les ha puesto la debida atención y los esfuerzos que se pueden haber llevado a cabo son insuficientes para tener el dinamismo requerido para salir del subdesarrollo.
Veamos el ejemplo de China con tasa de crecimiento del 10% pese a que la crisis internacional la pudo haber afectado más que a otros, por la importancia de sus exportaciones.
Siempre puede haber explicaciones de todo tipo, lo mismo que comparaciones y ante el mal de muchos, consuelos de tontos, pero lo cierto del caso es que no hay sobre la mesa ningún planteamiento visionario o novedoso para darle a Costa Rica un crecimiento acelerado y eso es realmente de lamentar, dada la capacidad intelectual y profesional de los economistas de los diferentes partidos políticos.
Todavía quedan dos meses de campaña, espacio suficiente para captar la imaginación y abandonar la táctica y el cálculo político propio de los burócratas, pero no de los estadistas que el país requiere en este momento.