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Perspectivas económicas 2010

RUDOLF LUCKE Y GABRIELA MASÍS
15 de diciembre del 2009

Durante los primeros meses del año 2009 lo único que se esperaba era una importante recesión en la economía ante una crisis financiera internacional sin precedentes en el nuevo siglo que iba a pasar factura a las economías emergentes durante los primeros trimestres del año. La esperada situación se dio e impactó a la economía tanto en el sector monetario y financiero como en el sector real. La recesión de economía mundial redujo los flujos de capitales tanto de inversiones financieras realizadas en la economía como en las inversiones de capital por concepto de inversión extranjera directa, IED, que se redujo en alrededor de 65% entre la segunda mitad del año 2008 y las segunda mitad del año 2009.

Ahora, a punto de concluir el año, se espera que el cuarto trimestre 2009 cierre con una mejoría y el cauteloso optimismo para el 2010 lleva a esperar mejoras sensibles dado que las economías desarrolladas están mejorando paulatinamente sus niveles de consumo, confiabilidad e inversión, situación que podría hacer retornar, nuevamente, la recepción de capitales del resto del mundo. De esta forma, el 2010 abre puertas de esperanza en el mundo y en Costa Rica.

Así comenzó todo

En los primeros días del inicio de la crisis financiera los precios de los títulos de deuda externa de Costa Rica disminuyeron estrepitosamente por un fenómeno masivo: los inversionistas externos se estaban deshaciendo indiscriminadamente de toda deuda que proviniera de la economías emergentes o “frágiles” ante la crisis mundial que se venía encima.

Esta situación puso en peligro a muchos inversionistas que tenían en sus manos títulos cada vez menos valiosos, con las consiguientes pérdidas para los puestos de bolsa, fondos de inversión e inversionistas. Este comportamiento estaría trocándose ahora que la mayoría de títulos recupera su precio e, inclusive, se ubican por encima, como producto de la baja en las tasas de interés de las últimas semanas.

Vía comercio

La crisis internacional se trasmitió a Costa Rica vía comercio internacional y a través de los flujos de capital como se observa al analizar el saldo de la cuenta de capitales y financiera de la balanza de pagos durante ese periodo; allí se evidencia que a partir del 2008 se tiende a una disminución del saldo de la cuenta de capital y financiera.

Costa Rica, que percibía más de 800 millones de dólares trimestrales en el 2006, procedentes del mundo entero, pasó a recibir únicamente 54 millones de dólares a mediados del presente año 2009.

Parte de la reducción de los flujos externos hacia el país se originó en que las entidades bancarias vieron reducido notablemente su acceso a fondos externos y esto produjo una importante contracción del crédito y un aumento de las obligaciones de la banca con el resto del público a nivel nacional con el fin de obtener algún tipo de fondeo para continuar con las operaciones crediticias normales.

A nivel mundial, la falta de liquidez provocó una reducción generalizada de la oferta de créditos tanto corporativos como personales, induciendo también a que cayera el precio de muchos de los instrumentos financieros poco líquidos en el mercado a falta de una demanda contundente, generando pérdidas tanto a los bancos como a inversionistas, puestos de bolsa y fondos de inversión.

Esta realidad queda expuesta cuando se analiza la evolución de las cuentas de la balanza de pagos en el periodo antes y durante la crisis. Antes de la contracción del crédito externo se daba un flujo importante de capitales, el cual logró hacer presión hacia la baja del tipo de cambio, llevándolo a pegarse a la banda inferior.

En este período, el Banco Central logra obtener un importante volumen de reservas defendiendo la banda. Luego, las entradas de capital disminuyen y se da una desaceleración de las exportaciones haciendo presión a la apreciación del tipo de cambio. A partir de abril del 2008 el tipo de cambio se deprecia, pegándose a la banda superior, y el Banco Central pierde reservas defendiendo la banda. Así, por la crisis internacional, los flujos de capital hacia el país disminuyen y se desaceleran las exportaciones (eventualmente disminuyendo), haciendo presión sobre el mercado cambiario. Luego, la desaceleración en la demanda agregada interna, junto con el alza en las tasas de interés reales tanto externas como nacionales, así como otros factores como el precio de algunos commodities y materias primas, provocan una disminución en las importaciones, mayor a la disminución en las exportaciones. En estas circunstancias se produjo una menor presión sobre el mercado cambiario.

Ante esta situación el país se encontró con cierto grado de vulnerabilidad, pues la volatilidad en el tipo de cambio fue importante e, inclusive, la política monetaria se encontró altamente correlacionada con los resultados en el mercado cambiario, por lo que dejó un grado mínimo de maniobra a la autoridad monetaria para actuar de forma anticíclica como respuesta a la crisis internacional.

Más aún, en la segunda mitad del 2009, la autoridad monetaria no ha tenido gran espacio para realizar política monetaria a favor de una reducción del impacto de la crisis internacional en el crecimiento económico nacional. Sin embargo, durante las últimas semanas de octubre y primeras del mes de noviembre se ha observado una reducción de la tasa de interés, y una leve flotación del tipo de cambio sobre las bandas cambiarias, que si bien podría conducir a mayores presiones sobre los niveles de precios dada una posible reactivación de la demanda interna especialmente vía crédito, también deja claro la supeditación de la política monetaria a los resultados del mercado cambiario nacional, situación que pudo haber afectado fuertemente los agregados monetarios durante el periodo 2007-2009.

El índice mensual de actividad económica, IMAE, revela que la economía costarricense se ha estado desacelerando, particularmente a partir de octubre del 2008. Esas disminuciones alcanzaron su máxima caída en enero y desde ahí hasta agosto del presente año, mostrando un leve repunte del 0,3% en septiembre del 2009, que es el último dato disponible al momento de la redacción de este análisis.

Mejor balanza comercial

La recesión económica vivida durante los últimos 18 meses redujo las importaciones de bienes de capital e insumos pues la producción doméstica se vio deteriorara, y a pesar de que las exportaciones también se redujeron, la intensidad de esa reducción fue menor. Las importaciones caen en el orden del 30% interanual mientras que las exportaciones disminuyen en un 10%. En este sentido hay una mejora en los resultados con el resto del mundo, pues el país reduce el déficit comercial, hay un ahorro y mantiene un manejo más oportuno de las reservas internacionales.

Expectativas hacia la mejora

Dado que el componente externo del Producto Interno Bruto tiene un aporte importante, la reducción constante del déficit durante el 2010 provocaría de forma inmediata una mejora en el PIB, realzando las tasas de crecimiento económico. Es por ello que, -entre otras variables-, esta hace prever una mejora en el crecimiento económico durante el 2010.

Después del año perdido, ¿Qué sigue?

Los representantes de los distintos sectores empresariales del país coinciden al cierre del año en que la caída de la economía ya tocó fondo y hay indicios de recuperación para el 2010 aunque cautas, porque el elemento incertidumbre aún estará presente un tiempo más.

En efecto, unánimemente expresan que si bien ya se inició la carrera hacia la recuperación, ésta será lenta y que nunca nada será como antes: la economía no volverá experimentar niveles de crecimiento como los registrados en el 2007 y 2008, años de gran bonanza para sectores como el de la construcción que, incluso, llegó a experimentar “stress” ante la altísima demanda de obra. Este sector llegó a reportar tasas de crecimiento de hasta un 30% en aquel periodo.

Estados Unidos, Europa con sus diferencias, América Latina con sus bemoles, empezaron a emanar señales positivas de recuperación, aunque todavía no muy sostenibles, -según apuntan los analistas,- dando confianza al empresario costarricense. Confianza ante la reactivación de la demanda externa por la mejoría de precios en materias primas, pero insuficiente como para tener certidumbre plena.

Elementos internos como la volatilidad del funcionamiento de la economía, con tasas que suben y bajan, con una inflación que no será sostenible y bandas cambiarias flotantes le inyectan una gran incertidumbre a los sectores y constituirían, eventualmente, una variable a considerar para nuevas inversiones. En relación con el 2009, año catalogado por el presidente de CRECEX, Enrique Bolaños como un año perdido, el PIB podría crecer en el 2010 un 3%, después de la tasa decreciente registrada. Un nivel similar de crecimiento podrán experimentar las distintas actividades productivas.

Todo depende

No obstante, para los empresarios ese crecimiento dependerá de cambios a lo interno. Algunos requieren de accesibilidad al crédito, otros lo que necesitan son cambios en las políticas monetarias, y otros más creen urgente un real ordenamiento fiscal. Para todos es necesaria una fuerte cirugía a uno de los más antiguos problemas: la tramitología.

Y aunque habrá un respiro para el sector empresarial, la situación no será igual para todo el país. Al menos la reactivación del empleo está aún muy distante, porque la crisis obligó a las distintas industrias a ser más eficientes en los procesos, prescindiendo de la apertura de nuevos puestos y porque aún el 2010 no será un año de una reactivación sostenible ni habrá fuertes inversiones, según se deduce de las manifestaciones de los representantes empresariales, al menos que se den correcciones en las políticas monetarias y financieras apuntadas, que se vea un real empuje para el desarrollo de las zonas fuera del Gran Área Metropolitana, y se produzca la aprobación de la reforma al Régimen de Zonas Francas,-entre otros-.

Los sectores comercio se alista a repunte en nuevo año

El sector comercial del país mostró un deterioro importante al reportar a partir de octubre del 2008 un constante caída en su actividad económica que llegó a ser de hasta el 7,4% en febrero del presente año. Sin embargo, a septiembre pasado registró un leve repunte, dando indicios de una discreta recuperación; la actividad económica de este sector solo disminuyó 3,5% en el último periodo, menos de la mitad que la reducción observada a inicios del presente año.

Es de esperar que para el año 2010 el sector comercial se recupere, producto de una mejora en la demanda interna ante la disminución en los niveles de precios que se observa actualmente.

La reactivación económica esperada para el próximo año estaría ligada a un aumento del nivel de empleo, aumentando el ingreso disponible de los costarricenses y el nivel de consumo, situación que aportaría al desarrollado de la actividad comercial.

La percepción de los comerciantes sobre factores, como el comportamiento de la economía, la empresa, el empleo y las ventas mejoró sustancialmente de acuerdo con la última encuesta que mide el Índice de Confianza de los Comerciantes.

Al menos la situación actual mejoró en 24 puntos la percepción con respecto a la que tenían en julio, y sobre la percepción para 2010 la opinión mejoró en 5 puntos.

Eso lleva a los dirigentes a estimar que el sector puede experimentar un crecimiento cercano a un 1% en el 2010, después de la contracción de un 4% sufrida en el presente año.

Para el presidente de la Cámara de Comercio de Costa Rica, Julio Ugarte, ese crecimiento podría ser más dinámico en la medida que los demás sectores demuestren un repunte, ya que en gran medida -en su criterio- el comercio depende directamente de la evolución del nivel de la economía, de la evolución de los salarios reales y de lo que suceda con la inflación.

Desde esa perspectiva, para el sector comercial la inflación rondará en un 7%, y la devaluación sería por el orden de un 6%. Son variables que, de acuerdo con sus analistas, resultan claves para el desarrollo de la actividad pues impactan el ingreso real de los consumidores.

Mientras las posibilidades de abrir nuevos puestos son muy bajas, al menos en el primer semestre, - que en la encuesta sólo un 23% de las empresas dicen que hará nuevas contrataciones-, un 65% mantendrá el personal y un 12% dice que disminuirá la planilla.

Sin embargo, los representantes del sector ponen mayores esperanzas en el segundo semestre, período en el que pueden aflorar nuevas opciones de empleo.

Expectativas de CADEXO el estado debe actuar

“Ya lo peor pasó, de aquí en adelante hay que correr más fuerte, y somos positivos”, afirma convencida Mónica Araya, presidenta de la Cámara de Exportadores de Costa Rica, CADEXCO, al visualizar el venidero año 2010. En esa carrera, el gremio exportador buscar involucrar a más empresas, a más costarricenses e inclusive a centroamericanos.

Las perspectivas están íntimamente ligadas a todo cuando puedan hacer terceros que, como programa mínimo, debería contemplar:

• Planteamientos y planificación a largo plazo y no para el cortísimo plazo de un año. Al menos, de cuatro años.

• En el mediano y largo plazo Costa Rica debe tener una responsabilidad que involucre a todos, -incluso las y los candidatos presidenciales, con respecto a lo que se va a hacer para el futuro. “Hemos sido testigos de una política económica y de una estrategia nacional que no puede seguir”, dice Araya.

• La estrategia debe apuntar a lo social y el gobierno debe definir si lo importante es tener una baja inflación y desarrollo social en donde se den donaciones o regalos o si va ser generar pleno empleo, de calidad.

• Generar inversión porque, de lo contrario, ¿de dónde se pagarán impuestos? • La inversión en debe ser general: extranjera y nacional y en las zonas de menor desarrollo relativo.

• Todas las estrategias: la económica, la de infraestructura, deben hacerse con base hacia un país que quiera ser y sea competitivo.

• La inversión en infraestructura es fundamental para generar más sectores económicamente pudientes, para que éstos generen más empleo y así obtener más impuestos que sirvan para otras áreas de crecimiento.

• Aprobación de la ley de reformas al Régimen de Zonas Francas.

• Mejor banca de desarrollo para avanzar por el camino de la inversión y del desarrollo empresarial.

• Ajustes en la política monetaria, en la disposición de fondos para sustentar más la pequeña y mediana empresa porque son las principales generadoras de empleo.

• Desarrollo de políticas de innovación tecnológica, de empredurismo. Mejores condiciones en temas de telecomunicaciones, conectividad, infraestructura de caminos, puentes, principalmente el desarrollo de un ferrocarril eléctrico para ahorro de combustible y conservación del ambiente.

Construcción Tras la contracción severa, ¿cuánto tiempo para recuperar?

Un aspecto peculiar del sector construcción es que no se mueve a la velocidad de otros sectores más dinámicos, pues el volumen de actividad económica que necesita para un funcionamiento óptimo es considerable, situación que genera ciertos rezagos entre la mejora en la actividad económica y la mejora en el sector de la construcción.

Al analizar la correlación entre las variaciones del sector construcción y la tasa de crecimiento de la economía, destaca que el crecimiento de la construcción generalmente repunta dos trimestres después de que la economía muestra signos de recuperación, por lo tanto, si observamos que la economía a finales del 2009 y principios del 2010 apenas se encuentra mostrando resultados levemente mejores, es de esperar que el sector reaccione e incentive su crecimiento a finales del 2010 e inicios del 2011.

Por esta razón, una de las perspectivas para el sector durante el año 2010 radica en que el crecimiento va a ser bastante menor al observado en el periodo 2006-2008.

Durante el año que termina, el sector costarricense resultó ser uno de los más afectados con la crisis financiera internacional; esto por cuanto es uno de los sectores que más se desarrolló con el “boom” crediticio que se dio durante el periodo 2006-2008, el cual también fue uno de los multiplicadores de la crisis actual, pues la demanda de crédito se incrementó de tal forma que los bancos, al responder, expandieron la oferta de crédito. La situación se tornó difícil al darse un incremento en la tasa de interés junto con una disminución de los recursos provenientes del exterior, así como una revaluación del valor de los inmuebles al precio actual de los insumos para la construcción. El efecto que esto tuvo sobre el valor de muchos pasivos para las empresas constructoras fue nocivo al superar a los activos provenientes del desarrollo de inmuebles, favoreciendo la caída en el sector construcción.

Aunado a lo anterior, la caída de muchos bancos internacionales provocó que una serie de proyectos sin finalizar quedaran paralizados, fomentando un deterioro mayor del sector de la construcción.

Cuando los empresarios del sector revisan su año 2009 admiten decrecimiento del 46%. ¿El año próximo? Un crecimiento entre el 3% y el 5% figura en los datos que maneja la Cámara de la Construcción. Su director ejecutivo, Randall Murillo, explica que las expectativas su basan en que las empresas de diseño están experimentando un importante número de solicitudes para posibles futuras construcciones y en las estimaciones de crecimiento de la economía para el año nuevo que rondará en un 3%.

Hoy estas empresas están trabajando a su máxima capacidad, pues debieron en el pasado reducir su mano de obra en un 50%, lo que estaría dando la oportunidad de abrir fuentes de empleo, principalmente para profesionales del ramo.

A fin de que este esperado aumento de la confianza de los inversionistas, principalmente en las áreas de comercio y vivienda, llegue a la economía real, hay que resolver dos factores críticos: uno la excesiva tramitología y el otro, las dificultades para contar con financiamiento porque “para dinamizar la economía se requiere de un ambiente propicio”.

Al menos, Murillo dice que hay optimismo con la meta puesta en volver a los niveles normales de construcción dados antes del auge, cercanos a los 4 millones de metros cuadrados.Hoy la demanda se concentra en el GAM y en proyectos locales, no como en los años de bonanza que fueron megaproyectos y principalmente en las zonas costeras.

El sector nota que hay posibilidades de avance pero, igualmente, siente gran incertidumbre porque hay muchos proyectos en papel; el tema es cuándo serán realizables para generar empleo real, especialmente el que posibilita la construcción en el campo del empleo artesanal.

Resaltó Murillo que este sector tiene una gran elasticidad en su crecimiento en relación con el crecimiento del crédito. Solamente si hay disponibilidad y facilidades para llegar a las fuentes crediticias podrá crecer al mismo ritmo del PIB.

¿Qué esperar? Para el sector de la construcción, un país con visión, en el 2010 tendría que impulsar la infraestructura pública, como son las edificaciones de aulas, centros de salud, albergues, clínicas, y hospitales que generan importantes fuentes de empleo.

Hoteles Actividad hotelera 2010 con grado de incertidumbre

La medición del Índice Mensual de Actividad Económica para la rama de la construcción, según la cual desde el año 1991 no se había visto una reducción de la actividad económica tan fuerte como la observada entre septiembre del 2008 y septiembre del 2009, indica es que existe un alto grado de incertidumbre sobre la reacción del sector hotelero a la crisis actual.

El sector turístico, pese a todo, siguió siendo generador de divisas para el país, pese a la disminución en ingreso de turistas que sumó cerca de 300 mil sobre los poco más de dos millones que se logró en el año récord previo a la crisis.

En los últimos años se ha posicionado como factor importante en la economía e inclusive estabilizador de la oferta y la demanda de divisas en los mercados cambiarios, no obstante a partir del 2008 la reducción del ingreso disponible en países desarrollados como Alemania, Estados Unidos, España y Canadá, producto de la crisis financiera internacional, redujo el gasto por concepto de turismo en el mundo, impactando economías como la costarricense que ha forjado toda una infraestructura física, legal y económica entorno al componente turístico.

Al ver disminuida la demanda durante el presente año, el sector turismo redujo los precios de los servicios, especialmente hotelería, transportes y arrendamientos, entre un 40% y un 50%, con el fin de atraer mayor cantidad de turistas, inclusive, dada la baja demanda externa, se enfocó en el mercado nacional.

Al analizar el índice mensual de actividad económica, la actividad hotelera cae en el orden de un 10% en los últimos doce meses, llegando a decrecer hasta en un 22%.

Zonas Francas el empleo es un hecho

El Banco Central proyecta para el año entrante un crecimiento de la Inversión Extranjera Directa, IED, de un 7,3% que significa una atracción de $1.500 millones. De este monto, Zonas Francas tendrá la misma participación de otros años: un 50%.

Más datos. De $300 millones de dólares será el impacto de la inversión extranjera en las exportaciones en el 2010, monto del cual las empresas acogidas al régimen tiene una participación de un 20%, de acuerdo con los datos que maneja Timothy Scott, presidente de la Asociación de Zonas Francas, AZOFRAS.

Aún así, las estimaciones sobre el comportamiento de las ZF en el 2010 son un tanto cautelosas, aunque el sector puede considerarse privilegiado.

Scott dice que las cifras de empleo tienden a aumentar principalmente a causa del crecimiento en el sector servicios y por la dinámica en el área médica y de electrónica. Estos son subsectores que tiene un importante impacto dentro de todo el sector de ZF, siendo el de servicios y médicos los que mejor sobrevivieron la crisis. De continuar con las mismas señales positivas, pueden ejercer un efecto arrastre para el resto de los subsectores, en particular el de la electrónica, comentó Scott.

En todo caso, la clave está en dar señales positivas ofreciendo al inversionista extranjero, seguridad jurídica y reglas de juego claras, para lo cual es importante avanzar en la aprobación del proyecto de Ley de Reforma al Régimen de Zonas Francas.

“La aprobación de la nueva legislación, -agregó Scott-, será una señal correcta que ayudará al inversionista a tomar decisiones de importancia para el país”.

Sector manufacturero recuperación ligada a economía mundial

Es de esperar que durante el 2010 y solo bajo un escenario optimista en la economía internacional, las exportaciones nacionales del sector manufacturero aumenten, llegando nuevamente a cifras cercanas a los 800 millones de dólares exportados mensualmente como en los mejores tiempos.

Si economía mundial se recupera plenamente, existirá un interés por parte de las empresas en invertir en tierra nacional producto del acuerdo comercial tanto el TLC con Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana, como el esperado Acuerdo de Asociación con la Unión Europea que solo espera solución al factor político en Honduras para concretarse y otros tratados de libre comercio que ampliarían el espectro, incrementando por esta medio la actividad del sector.

Se trata de un sector productivo que durante los meses comprendidos entre octubre del 2008 y abril de este año registró una caída que superó en promedio el 15%. Inclusive llegó a ser más del 19%. Esta caída en la industria manufacturera es principalmente producto de una desaceleración de la actividad económica mundial, principalmente por parte de nuestros principales socios comerciales Estados Unidos, Centroamérica y la Unión Europea, pues son los grandes importadores de los productos manufacturados en Costa Rica.

A pesar de esto en los últimos dos meses, y en especial el pasado mes de septiembre, se reportó un incremento en la actividad económica de más de 2 puntos porcentuales, algo que no se veía desde hacía 15 meses.

Este repunte en la actividad manufacturera se debió a un incremento que se da a partir de abril del 2009 de las exportaciones mensuales en las industrias manufactureras, tanto fuera como dentro de las Zonas Francas y el régimen de perfeccionamiento activo, pues durante abril las exportaciones crecieron cerca de los 532 millones de dólares, una cifra bastante baja a la observada en el mes de marzo que fue de 575 millones de dólares. No obstante, a partir de abril, el crecimiento de las exportaciones manufactureras, en términos absolutos, aumentó hasta casi los 600 millones de dólares.

CRECEX esperanza en nuevo gobierno con un nuevo rumbo

Tras el agotamiento total de sus inventarios y la caída de un 28% en las importaciones, el sector importador, proyecta un crecimiento de un 3%, afín con el que estará registrando la economía nacional en el 2010.

Enrique Bolaños, presidente de la Cámara de Comercio Exterior de Costa Rica y de Representantes de Casas Extranjeras, CRECEX, explica ese posible crecimiento en el comportamiento de la demanda externa y en la pérdida de temor que el consumidor costarricense está experimentando ante una inflación baja, factor que abre una mayor demanda de bienes de consumo, pero no suficiente para animar al empresario a realizar nuevas inversiones.

La actual situación del país en el orden financiero, fiscal, y el aumento en el desempleo hace a los importadores más cautelosos a la hora de decidirse a lanzar nuevas inversiones.

Situaciones como la baja recaudación de impuestos, el incremento en los gastos del gobierno central, problemas de financiamiento en instituciones como la Caja Costarricense del Seguro Social por el aumento en el desempleo,- entre otros-, dan señales no muy convincentes para animar la inversión, apuntó Bolaños.

Para Bolaños las señales positivas de recuperación vienen de afuera, porque “al menos el manejo del sistema de bandas cambiarias ha sido un fracaso”, el cual considera que es un sistema más para adivinos que para economistas que sólo agrega incertidumbre al sector.

Bolaños cifra las esperanzas en que el nuevo gobierno tome un nuevo rumbo, al menos en materia en política cambiaria, hacia un retorno al sistema de minidevaluaciones y prevé para el 2010 una inflación de un 10%, mucha incertidumbre en materia de devaluación y vaticina que el desempleo se mantendrá en un 7,8% o aumentará ligeramente, mientras que no haya una mayor certidumbre sobre el comportamiento de la economía y del gobierno.

Industria Asimetrías en el crecimiento

Sin aventurarse a dar datos sobre el nivel de crecimiento que podría registrar toda la industria nacional para el 2010, Martha Castillo, vicepresidenta de la Cámara de Industrias, dice que el sector crecerá, pero que le tomará años llegar a los niveles del 2007.

La expectativa de los industriales es que la producción deje de caer, que haya estabilidad para luego enrumbarse de nuevo hacia tasas de crecimiento.

Sólo en el primer semestre del 2009 el sector reflejó una baja de un 16% del PIB. A algunos de los subsectores como metalmecánica, industria gráfica, plásticos, cemento, productos para la construcción y empaques y embalajes, se les dificultará más el crecimiento.

Aquellos sectores ligados con la demanda externa tendrán mayores oportunidades de enlazarse a las nuevas oportunidades de crecimiento y será la expansión de las empresas que se ubiquen en las Zonas Francas, y las de inversión extranjera como la electrónica, las que actuarán como una gran cuerda para jalar a otros sectores productivos.

“Hay expectativas de mejora en el 2010, sin embargo va a ser muy lenta”, aseguró la alta representante de la industria nacional. La recuperación de los sectores más afectados estará muy ligada al comportamiento de los mercados internacionales y también dependerá de que el PIB real nacional muestre un leve repunte que contribuya a obtener, al menos, un modesto crecimiento en la industria.

Ese esperado leve repunte dependerá de nuevas inversiones del extranjero, aprobación de la reforma al Régimen de Zonas Francas, mayor certidumbre para el empresario nacional con respecto a las políticas macro, real acceso al capital de la Banca de Desarrollo, instrumentos modernos que sirvan como fondos de garantía recíproca e invertir más fuertemente en la creación de capitales de riesgo para acelerar el crecimiento empresarial.

Industria alimentaria Máxima cautela ante un año “flat”

Con una proyección de crecimiento de un 5% en el 2010, Tomás Pozuelo, presidente de Cámara Costarricense de la Industria Alimentaria, CACIA, no ve un auge importante y se muestra cauteloso porque “una golondrina no hace verano”.

Sus apreciaciones las formula al repasar la actual situación inflacionaria y la posible reactivación del consumo interno.

Estima que dentro de unos seis meses la situación no será la misma, la inflación no es sostenible y el tema de tasas de interés no es estable, lo que induce a los industriales de la alimentación a ser cautelosos en la toma de decisiones y para hacer nuevas inversiones.

El 2010 para este sector será un año “flat” con una tímida y lenta recuperación, no reflejada en ganancias y no se ve como disparador de empleo sino siendo más eficiente en el uso de tecnologías y ahorrando mediante contracciones importantes en uso de energía.

Al igual que otros sectores productivos, opina que la reactivación parte de una base muy reducida, por lo que las tasas de crecimiento no emularán la de años anteriores, a lo que suma el déficit fiscal creado por las medidas macroeconómicas del gobierno que generarán inflación, mermando la capacidad de consumo.

Para hacer de la industria alimentaria un sector más competitivo ante los tratados de libre comercio, la Cámara considera que el gobierno debe eliminar una serie de distorsiones como los aranceles a las importaciones a las materias primas como leche en polvo, arroz, maíz y otras como las de RECOPE de modo que ayuden a bajar el precio del gas de cocina.

Abogó por una mayor disciplina fiscal, por un gobierno más pequeño y eficiente que rompa el ciclo político dando buenas señales al sector.

Lo que espera el FMI para Costa Rica en 2010

Para el Fondo Monetario Internacional, FMI, no cabe duda que las perspectivas a largo plazo han mejorado en el país y prevé un aumento del 2.3% en el PIB real para 2010 ya que, sin duda, la actividad económica se recupera.

En cuanto a la inflación, que ha sido excepcionalmente baja en este año producto de la debilidad económica la política monetaria y el efecto retardado de la revisión de precios de los productos básicos, es lógico que en 2010 sea mucho mayor que el 5% con que ronda el cierre del año en curso.

En lo que toca al déficit en cuenta corriente, que arrojó una fuerte contracción en este año, - 3.6% del PIB-, en el 2010 puede alcanzar 4.8% del PIB dado que las importaciones se recuperan producto, a su vez, de la esperada recuperación económica. Sin embargo, el FMI advierte que persisten riesgos a la baja y hay que estar vigilantes. “Las preocupaciones sobre la sostenibilidad de la incipiente recu podría debilitar la balanza de pagos”.

Qué habría que hacer según el FMI

• Mantener el endeudamiento público interno y la deuda pública bajo control.

• Aplicación oportuna de las reformas estructurales en las áreas de los ingresos fiscales.

• El sector financiero será la clave para mantener el impulso de crecimiento positivo.

• En vista de que mantener simultáneamente mayores niveles de inversión pública y gasto social requerirá un aumento sustancial de los ingresos, debe considerarse la ampliación de base tributaria y el fortalecimiento de la administración tributaria.

• Avanzar en la recapitalización del Banco Central.

• Implantar medidas adicionales para mejorar las comunicaciones y la coherencia del marco de política monetaria, incluso para aclarar el papel del Banco Central en los mercados de deuda y divisas.

• Acumular gradualmente reservas internacionales en el mediano plazo para mejorar la resistencia a los choques externos.

• Que las autoridades sigan vigilando de cerca los riesgos del sector financiero, y se atienda con la supervisión bancaria, la regulación y la red de seguridad financiera del sector. 1 Fuente. FMI 3er trimestre 2009.

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