29 de junio del 2010
Los extraordinarios déficit fiscales de gran cantidad de países y el endeudamiento público que ha sido común en todos ellos para aliviar la desaceleración económica son ahora la causa del temor prevaleciente en los mercados financieros internacionales.
La situación afecta automáticamente el riesgo país y, en consecuencia, el acceso al crédito tanto de los países como de las instituciones financieras. Y todo ello se produce en un momento en que la recuperación económica apenas se empieza a manifestar, sobre todo en Asia y América.
España se ha visto obligada a tomar medidas radicales y de mucho coraje como la flexibilización del mercado laboral y la consolidación de sus cajas de ahorro.
En el caso de países pequeños y abiertos como Costa Rica, se impone la lógica de ser sumamente prudentes en las políticas fiscales y monetarias y reafirmar la solvencia y liquidez de las instituciones financieras. De igual manera, resulta indispensable tomar medidas para incrementar la competitividad con reformas en el mercado laboral y en los sistemas educativos.
En lo que se refiere al ajuste fiscal, siempre lo más fácil para los gobiernos, e incluso para el Fondo Monetario Internacional, FMI, es pensar en aumentar impuestos. Aquí ya se está hablando del tema y la Presidenta Laura Chinchilla concibe cambios fiscales antes de que termine el año. El aumento impositivo es, sin embargo, un error en estos momentos. Los recursos se administran más eficientemente en el sector privado y en tiempos de crisis debe exigirse ese mismo nivel de eficiencia económica en el gasto público. Esto implica buscar brindar los servicios con menos recursos, haciendo un mayor uso de la tecnología y considerar el ajuste de aspectos tales como la edad de pensión para reflejar las realidades de una mayor expectativa de vida. Estos temas deben abordarse seriamente a nivel del Ejecutivo y el Legislativo en un debate serio y técnico.
La toma de medidas, con la celeridad que se requiere, debe ir de la mano de la celeridad con que también la empresa privada se ha ajustado a nivel mundial.