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Programa macroeconómico del Banco Central a medio año Crecimiento bien. Crédito no repunta igual

Rudolf Lucke
02 de julio del 2010

Las predicciones sobre crecimiento parecieran ser acertadas pero otras consideraciones esperan cumplimiento pleno y aún no es posible concretarlas.

Hasta el momento el planteamiento en términos de crecimiento económico por parte del Banco Central en su programa macroeconómico de enero del 2010 es bastante congruente con la realidad.

Se pronosticó una reactivación clara pero lenta, en el sentido de que los sectores poco a poco van a ir incrementando nuevamente su actividad económica. Este proceso de reactivación se inició, principalmente, en aquellos sectores ligados al comercio internacional tales como la manufactura y el sector agrícola.

Además el Banco estimó un incremento en el consumo privado producto del aumento del ingreso disponible de los hogares, situación que ya se está dando y es fácilmente observable por medio del incremento en el empleo formal recabado por la Caja Costarricense del Seguro Social.

La reactivación de la economía internacional y en especial el repunte de la actividad económica en los Estados Unidos y en algunos países europeos, los bajos niveles de inflación y la baja depreciación de la moneda durante el primer trimestre del año 2010 así como la estable tasa de interés que a lo largo de más de 4 meses no ha mostrado variaciones fuertes, son algunos de los factores que podrían incidir en una mejora de la actividad económica durante los siguientes tres meses del año. Lo anterior es congruente con lo observado en el crecimiento de la actividad económica pues al mes de febrero mostró un repunte importante, según el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), con crecimiento en el orden del 6,3%, cifra bastante alta en comparación con lo observado durante el año 2009.

Crédito todavía no repunta como se esperaba

Durante el primer trimestre la Tasa Básica Pasiva se mantuvo muy estable entre 8% y 8,5%. La disminución que se registró durante el segundo semestre del año pasado estuvo posiblemente influida por distintos factores, entre ellos la baja en la demanda de crédito por la crisis y las menores expectativas de devaluación e inflación.

A pesar de la disminución señalada en la tasa de interés, el crédito aún no se recupera en el sistema bancario.

Si observamos el programa macroeconómico para este periodo vemos como el Banco Central estimó una mejora del consumo privado también como producto de un repunte en el crédito, sin embargo esto no ha sucedido con la velocidad esperada y más bien ha tendido a disminuir durante el primer trimestre del 2010, demostrando así que el sistema financiero no está del todo convencido de la recuperación económica de los sectores y se encuentra cauteloso en sus colocaciones de dinero. De hecho, el volumen de crédito de los bancos al comparar marzo del 2010 con diciembre del 2009, se redujo en más de 283 mil millones de colones, lo que equivale a un 3,75% menos. Siendo los créditos hacia consumo uno los que mayor deterioro reporta.

Inflación continúa siendo el tema de política monetaria

El crecimiento observado en los precios refleja una importante disminución con respecto a años anteriores; sin embargo, durante los primeros meses del 2010 hubo mayor presión que llevó el nivel interanual de la inflación a 5,8%.

Entre los principales rubros que muestran aumentos importantes están los bienes regulados, que aún cuando representan sólo una quinta parte de la ponderación total, en el primer trimestre contribuyeron con casi la mitad del aumento del índice general. En efecto, el acumulado a marzo del índice de bienes y servicios regulados no alcanzaba un nivel tan alto como el actual (6,15%) desde el 2001.

A pesar de que durante el año 2009 la tasa de inflación llegó a ser de un 4,05%, (una de las más bajas de los últimos 39 años), fue todavía la más alta de todo Centroamérica y una de las más altas de América Latina, por lo que hay que tener muy claro la capacidad de la política monetaria de disminuir la inflación versus la capacidad del productor de bienes o servicios de reducir su precios en respuesta a una recesión económica. Mucho de la caída en los precios se debió a un desplome en la actividad económica producto de un deterioro en la demanda agregada, que obligó a los productores a disminuir sus precios haciendo que en el mediano plazo se incrementara el ingreso disponible real del consumidor y por ende la demanda de productos.

Modelos de ajuste tarifario de ARESEP generan efectos inerciales sobre la inflación y se escapa de las manos del central

Una situación particular en Costa Rica consiste en que los precios durante mucho tiempo han crecido a una tasa moderadamente alta, haciendo que el costarricense promedio vea con normalidad tasas del 10%, 12% y hasta 14%.

Esto ha generado que inclusive en el tiempo los modelos de ajuste tarifarios, la fijación de salarios entre otros, se realicen tomando en cuenta dichos elevados porcentajes, generando de esta forma los precios del pasado influencia sobre los precios de los meses posteriores.

Durante los primeros meses del presente año fue muy claro el incremento en los precios de los bienes y servicios regulados, haciendo que gran parte (70%) del incremento en los pecios generales se debiera al aumento en los precios de bienes y servicios regulados.

Cuando las tarifas de los bienes y servicios regulados crecen a una tasa mayor a la inflación del momento, crean una inercia sobre los precios que es difícil de eliminar. En años anteriores cuando la inflación era siempre creciente entre un año y otro, y cuando el tipo de cambio también crecían constantemente (minidevaluaciones), los ajustes tarifarios se daban siempre tomando en cuenta dichas variaciones pasadas o históricas, pero ahora con inflaciones bajas para el país y con un régimen cambiario más flexible, los modelos tarifarios de ARESEP introducen en muchos casos inercia en las variaciones de los precios, por lo que debieran trasladar esos modelos de costos históricos hacia modelos de proyección, en donde las expectativas sobre tipo de cambio e inflación son la variable relevante y no necesariamente el comportamiento pasado de esas variables, de esta forma se eliminaría el efecto inercial que tienen los precios de los bienes regulados sobre la inflación.

Sector externo inicia año con mayor dinamismo

Durante los primeros meses del año el dinamismo en el sector externo ha sido importante, pues en el mes de enero del presente año las exportaciones crecieron en más de un 17% con relación al año 2009, no obstante si comparamos el monto exportado en enero del 2010 con el observado 24 meses atrás, se puede ver claramente que el crecimiento es menor al ubicarse en el orden del 1%, esto debido a que durante el 2009 el impacto sobre la economía nacional vía sector externo fue mas pronunciado que durante el año 2008.

Parte de la mejora que se observa actualmente en el sector exportador, proviene del repunte de las exportaciones nacionales provenientes de las zonas francas, pues estas además de no verse tan impactadas como el resto de exportaciones durante el 2009, reportaron un incremento superior al 20% entre febrero del 2009 y febrero del 2010.

Proyecciones del programa macroeconómico

Basado en los resultados observados hasta el momento, en la proyecciones planteadas por el Banco Central en enero del 2010 y la situación fiscal y monetaria del país, podríamos interpretar las decisiones de política monetaria del Banco Central como pasivas, y caracterizar la labor hasta el momento como una política monetaria pasiva; en el sentido de no provocar grandes excesos ni de demanda ni de oferta de dinero. Ya que de ser muy expansiva alentaría la inflación y de ser muy restrictiva podría entrar en conflicto con la política fiscal, borrando con el codo lo que se pretendió con esta.

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